No dé Papaya!

Buenas las tengan! En las últimas semanas he podido ser testigo de la plétora de videos grabados por ciudadanos con sus celulares, en los que aparecen supuestos maleantes o más conocidos como “choros” siendo identificados, increpados y sometidos a sendas golpizas por los mismísimos vecinos del sector. No existen ciudades ni barrios del país que salgan airosos ante esta problemática que ya no respeta punto cardinal alguno. Y es que es por todo lado que atracan mano! Que en los puentes peatonales, que en el transporte público, que en el día, que en la noche, que en el norte, que en el sur… qué cosa tan berraca!

Seamos justos y reconozcamos que este tipo de violencia no es un fenómeno exclusivo del territorio colombiano ni mucho menos. Existen por demás, muchos países dizque desarrollados en los que lo pueden despojar de sus pertenencias en lo que dura un parpadeo. Estados Unidos, Francia o España son ejemplos concretos. Y aunque no estamos al nivel de países como Honduras, Venezuela o El salvador, no podemos estar  conformes y blasonarnos de nuestra situación. Creo que es inminente encontrar una solución.

El fenómeno de la inseguridad en las ciudades tiene su origen en las grandes diferencias socio-económicas que tienen lugar en su población. Así pues, en Colombia existen barrios muy exclusivos que garantizan todos los servicios públicos, lujos y comodidades; y  a pocas cuadras de distancia  podemos encontrar, también,  barrios que no tienen ni tan siquiera los servicios básicos de agua, alcantarillado ni luz eléctrica. Por lo tanto, las cargas socio-económicas tratan de nivelarse  y es cuando se genera la inseguridad urbana. Cuanta más sea la brecha que divide a los más ricos de los más pobres, la tasa de hurtos y homicidios crece también.

La problemática que representan los videos que mencionaba anteriormente se puede entender por el sesgo de la información. Ese bendito video es la única fuente que tenemos para emitir un juicio. ¿Quién nos asegura que el sujeto que aparece sea un verdadero cortabolsas y no alguien parecido o con vestiduras similares? ¿Quién puede dar fe de la veracidad de la información y no de alguien que carga cierta ojeriza contra otro individuo porque le estaba sonsacando  la novia o su proyecto de consorte? Ah… ah… ah? En los últimos días ya mataron a un presunto cleptómano sin saberse a ciencia cierta si era o no era. Es un juego muy peligroso el que hacen parte ciertas páginas de internet o ciertos grupos en Facebook, pero que tristemente no dejan más alternativa a la ciudadanía al verse desprotegida por su fuerza de seguridad. Lo cierto es que actualmente, el castigo para un individuo que intenta dar muerte a otro sujeto al hurtar su celular o computador  es el de salir libre e intentarlo de nuevo al otro día.

El gobierno inútilmente ha tratado de combatir este problema con más policías. Pero no ha servido de nada porque a nuestras cárceles no les cabe ni un tinto! Una de las soluciones, como lo mencionaba anteriormente, es la de acercar la brecha entre ricos y pobres creando las condiciones necesarias para que una mayor cantidad de población pueda acceder a la clase media. (Aunque sé que suena clisé y mamerto) esto se logra con mayor acceso a la educación (sin deserción) y con mayor acceso a un trabajo estable. Aunque suena fácil, garantizar una educación gratuita y de calidad en todo el país es algo que no se ha conseguido en más de 50 años y no veo por qué vaya a cambiar esta situación. En cuanto al acceso al trabajo, pues si es difícil para uno que ha estudiado, imagínese para el resto!

Otro recurso puede ser la construcción de cárceles con mejores instalaciones que alberguen más reclusos y que soporten la cantidad de nuevos maleantes que vayan llegando. Sin embargo el costo de este tipo de estructuras es grande y toma mucho tiempo. Usted sabe: por lo de cómo voy yo ahí.

Finalmente, otra respuesta al problema y que entre otras cosas no es tan cara y que no precisa de tanto tiempo es la de poner a realizar trabajo comunitario en talleres de cultura ciudadana a todos estos desadaptados para que reparen de una u otra forma a la comunidad a la que le están haciendo daño.

Por lo pronto no hay solución definitiva y vendrán muchos más muertos por cosas como celulares, relojes, cadenas, computadores etc. Ah sí… la única solución por el momento es la de no dar papaya (como si el pecado fuera del agredido y no del agresor) y esperar que no le toque a uno ni a uno de los suyos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s